¿Has sentido la llamada del amanecer para ir a contemplarlo?

Esta fue mi experiencia:

Había quedado a desayunar en la playa de Valencia.

Sentí el impulso de ir mucho antes de la hora acordada. No sabía el porqué, simplemente me dejé llevar. Algo me llamaba.

Al poco de salir de casa descubrí en el horizonte el arrebol del amanecer que empezaba a despuntar.

Rojos intensos, anaranjados, amarillos, morados…

Maravillado estuve todo el trayecto en coche desde mi pueblo hasta la playa, agradeciendo a cada instante la tan anticipada salida.

Era el amanecer que me llamaba para contemplarlo en todo su esplendor.

Gracias amanecer.

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*Foto de la playa de la Malvarrosa (Valencia).

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